Posee el brillo de las pupilas de una niña
Exageradamente transparentes
Su fuerza penetra en mi torpeza
Me seduce lentamente en días de miedo
Escondidos
Hablamos a solas en su decrépito desierto
Construye crimen en mis manos
Derrama frío angosto en mis dedos
Aún no termino de subir su escalera
Ayer lo conseguía pero hoy tiemblo
en cada escalón musitando en cera
Allí rondan voces hablándome de su belleza
Nadie, nadie allí me espera
He destruido tanto en tan poco espacio
Avanzando con pies de gigante
Palpando el odioso vértigo
Viviendo despacio aún muriendo
No te encuentro en mi destrucción
Y tiemblo, arrodillado me estremezco
Porque aún no te encuentro
VersoRojo
alma rimada
alma rimada