26 febrero 2017 sin
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Desaliento. La mirada del Diablo
Perdido en la maraña de sus miedos
se pregunta el ángel cada mañana
si merece vivir asustado
No ve a la Forma a su lado
Es una vida tapada en la nada
En cada nuevo amanecer
surge un nuevo cardenal
manchando su blanca piel
El diablo lo observa
Sucumbe bajo su mirada
Vive en una cicatriz profunda
Perpetua locura sin final
Algo mueve la silla
sobre la que nadie esta sentado
Es la respuesta
que desnivela su duda
Eternamente esclavo