Vuelvo a ser la bala que permanece quieta
rodeado de hilo
y espasmo
Sirvo esa quietud en tu mesa
plato que comerás mañana
con cubiertos de oro
sobre un mantel roto
Mi adrenalina
encerrada en la esfera
emperatriz en el cortejo abyecto
de íncubo y meretriz
He roto el sinsentido
divago en lo ignoto
vida que ya no es vida
sin Dios, sin ti
día que vuelvo en míVersoRojo
Me encanta cómo describes esa pausa en el tiempo a través de tu poema. Besos Verso Rojo.
ResponderEliminarGracias por tu lectura y tu lucidez en la comprensión de este texto casi incomprensible hasta por mi propia mente. Besos Marisa
ResponderEliminar