El verso de un dolor me quema
me envuelve, me abrasa
en sus llamas de espasmos
luminosos
Estampida dolorosa que se
repite
Y el color pálido de mis
ojos lo reclama
ojos de unos niños en su
escondite
Sus gritos avisando tarde
Crímenes resueltos por filos
dorados
Mugrientos dedos sin
adornos
eligiendo ritmos inocentes
seccionan voces almidonando
aún su horizonte
¿Donde caminarán sus almas
ensangrentadas?
Almas cabizbajas
Ruido que se esparce por mi
cabeza
Es el estruendo de una
locura sin respuesta
Y será Gabriel
nuevamente
quien amamante el agua de
nuestra sed
Saciados somos en estupidez
VersoRojo
Puedo sentir en cada verso el dolor del mundo... Me gusta la invocación a Gabriel para que sufrague los estragos de la humanidad. Haces continuamente de la poesía el más excelso arte, destilando el dolor creas bellísimas obras. Adoro su sensibilidad. Besos Verso Rojo.
ResponderEliminarMe animan tus comentarios a seguir escribiendo. Sobre todo cuando me embarga tanto dolor iracundo, Besos
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