Respiro enfermo delirio
atrapado en la sinrazón
acostado en sangrante lava desflorada
freno en viento de fracaso
ramas de espino para un
sonámbulo
encerrado solo en sueños
vistiendo ropas de mísero
dando mi mano desgarrada al
presente
Sin querer tapar mi copa
No deseo encerrarte
No existe nada más lejos
que no pensarte
es el lugar más lejano
Miento para no extrañarte
Remo en charcos de
estiércol
buscando en la gruta más
puta
¿Por qué el refugio más
seguro eres tu?
Dime, vacío
Y saber que muero
en cada verso que expreso
Y saber que en tu humo
no existe fuego
Me enciendo en el extremo
cansado por no existir
Rendido en el devenir de
una niña
Cuanta escasez hoy me llena
De penumbra en penumbra
con sólo un momento ya
herido
Dejo el adiós hundido en
mis botas
Ya no avanzo
Venas que beben en mercurio
Soy mi veneno y mi acero
VersoRojo
"No existe nada más lejano que no pensarte" y pocos versos con este arrebatador sentimentalismo... Es un poema bellísimo y desgarrador, como siempre me incitas a pensar. Me encanta el cierre del poema, es otro enclave mágico en el que meditar. Felicidades Verso rojo. Besos.
ResponderEliminarVersos en los que recojo mi fracaso.Pero de ti siempre recojo halagos. Gracias Eleonora. Besoss
Eliminar