Sólo se percibe una parte del cuadro
brumosos borrones de la
realidad
en constante ceremonia
Pegados los ojos en un
horizonte invisible
cual carne que se pudre en
el recoveco de un meandro
Un amor que nunca se
encuentra
sangrando yace sobre calle
de cualquier día
proyectando sombras que
vuelven a cada instante
cansado de tanto sucumbir
Ser forastero de este vivir
sin mano, con velo, maniatado
en un cadalso cristalino
recordando formas de morir
rindiendo la vista bajo la perenne
horca
esparciéndose en la
sencillez
Vivo en los ojos de mi
ciego día
¿Dónde están ellos?
VersoRojo
VersoRojo
Fantástico poema evocando esa búsqueda perenne en el ser humano.
ResponderEliminarMe impresiona esta habilidad tuya para recrear escenas: "Maniatado en un cadalso cristalino recordando formas de morir". El dolor y el amor en tus letras revisten una fuerza increíble. Besos Verso Rojo!
Creo que el dolor y el amor van tan unidos...como inseparables siameses. Gracias por leerme.
ResponderEliminarBesos