Los santos, divinos, etéreos, eligieron su camino
De arraigado dulce, de extinto vino
Derramando azufre sobre el rayo frugal, eterno
Salteando escombros, demoliendo caprichos diurnos,
por encima del hombro decadente y sombrío
Acariciando al hombre, empobrecido,
que tiene hambre por no ser su elegido
Buscando la luz ya extinta, difuminada esperanza,
entre la sombría multitud también difuminada
Por ocultas sombras aparecieron ante ellos
los dioses de la noche, dibujaban maquillajes,
entre falsos miedos salpicados en perfumes
Escupiendo de su boca múltiples derroches
Esculpiendo con sus parcos dedos alargadas figuras
Sándalos sin fisuras
Armando tentaciones escondidas endebles
en los demoníacos renglones de unas canciones
Asombrando exuberante la luz del diamante
lejanos aparecen aquellos días de risa inocente
Triste simiente del santo distante
Ahora cercano, ahora amado
Ofrenda que al fin distorsionaste
Arramblados yacen sus deseos
Aliviando sus mareos envueltos en mármol
en la serena paz sin explosiones ni emociones
Se perciben aún cerrando los ojos que ya divagan distantes
Lejos y eternos para nunca más vernosVersoRojo
Versión de “Tentaciones de los Santos” de don dumas
ResponderEliminarVersión apocalíptica de una visión sacrificada del ser que ya no tiene la condición de humano
En esta versión menos humana se intenta explicar que hay seres que sin ser nada lo dan todo. ¿Por qué esperar a recibir en este mundo
cuando todo se puede tener en aquel otro?
Si, y hay santos distantes porque los alejamos de nosotros y nosotros nos alejamos de ellos.
Ellos son sándalos sin fisuras
Exquisito viaje más allá de la consciencia, del tiempo y del sentimiento. fluyen por tus letras una espiritualidad embriagadora que me incita a leerte una y otra vez. Me encanta cuando dices "sándalos sin fisuras" es una metáfora magistral. Gracias por tus letras. Besos Verso Rojo!
ResponderEliminarGracias por leer estos versos. Tiene mérito repetir su lectura. Son mi locura. Besos
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