Sobre mis manos desgarradas de hiriente cuchillo
Efluvios de tortura me arrastran
Letal imagen afilada que me grita
Reclama en su filo el vacío
Miedo anclado en el más mísero abismo
Una flor, única, habitaba
Allí
En páramo desolado
Cubierto del rocío helado
Esperando recibir el corte de su inocente tallo
¡Ser yo su verdugo!
Ya asoma luz en sus
ojos
Se esconde en mi infinito
Donde mueren mis pasiones
y viven sus deseos malditos
Es pena y es olvido
sobre pasos creyendo hundidos
Acerco el filo a su destino
Cerceno sin compasión sus brotes
mientras torpe yo me condeno
Cubren lágrimas reinando un páramo
Surge un rostro anunciando muerte
a Poe
VersoRojo
No hay comentarios:
Publicar un comentario